Anoche ha llovido en forma tal que el agua ha chorriaba por los vidrios. Yo me veia reflejado en el espejo cambiante, casi sentado sobre el filo de la mesa, a la que daba la espalda, con la luz electrica sobre la cabeza y un olor a pino humedo dentro del cuatro.
Por la tarde habia andado viendo los arboles. Arriba, en medio de una concentracion de sombras grisacea, se organizaban un cielo de tormenta. Solo a las ocho empezo a llover. De un modo empecinado, torrencial.
Pense que necesitaba un libro especial para leer, en el estado de animo que me suscitaba el individuo exterior, el agua , los truenos, las tinieblas. En el fondo sabia exactamente que libro queria pero habia un fuerte problema ya que no estaba en mi biblioteca.
Me quede pensansado frente al ventanar ydecidi que lo mejor seria medital viendo la lluvia caer hasta que el dios de los suenos se apropiara de.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario